En ocasiones, en las familias surgen situaciones difíciles e irreparables que llevan a unos y otros a plantearse la posibilidad de desheredar a sus padres, hijos o cónyuge. A diferencia de otros Países, en España existen límites a la hora de repartir los bienes de la herencia. Es decir, los descendientes, ascendientes y cónyuge del testador son herederos forzosos o legitimarios y, por tanto, no se les podrá privar de la parte de la herencia que les corresponda.

En este post vamos a tratar los aspectos relacionados con la desheredación a hijos o descendientes: qué se entiende por desheredación, la legítima de los hijos, las causas de desheredación y los requisitos que hay que cumplir.

 

¿Qué se entiende por “desheredar”?

En España, se entiende por “desheredación” la privación de la parte de la herencia que corresponde legalmente al heredero forzoso. No obstante, los descendientes de la persona desheredada percibirán la parte de la herencia que correspondería a este. En caso de que este no tuviese descendencia o herederos forzosos, su parte se repartirá entre el resto de herederos del testador.

 

¿Qué parte de la herencia corresponde a los hijos como herederos forzosos?

En el caso de la sucesión de padres a hijos o descendientes (nietos o bisnietos), se les reservará a estos necesariamente dos tercios de la herencia, teniendo libertad de elección respecto del tercero. Se divide de la siguiente manera:

  • Legítima forzosa (1/3): tendrá que dividirse entre todos los hijos o descendientes en igual proporción.
  • Tercio de mejora (1/3): se distribuirá entre los anteriores, pero no necesariamente en la misma proporción.
  • Tercio de libre disposición (1/3): el testador tendrá libertad de disposición sobre esta parte de la herencia.

Por ejemplo, suponiendo una familia de cuatro miembros en la que uno de los progenitores ya falleció, se repartira obligatoriamente 1/3 de la herencia entre los dos hijos en la misma proporción; el segundo tercio (de mejora) deberá repartirse también entre los dos hijos aunque no necesariamente al 50%, pudiendo incluso asignar el 100% solo a uno de ellos,  y el tercio de libre disposición podrá dejarse a un buen amigo de la familia, una ONG, o a quien libremente desee el testador.

 

Siendo así las cosas, la desheredación en España es una excepción y únicamente será válida cuando se cumplan los requisitos formales establecidos y concurran determinadas causas tasadas, recogidas en el Código Civil (artículos 848 y siguientes) y que han venido interpretándose hasta el momento de manera muy restrictiva.

 

Causas por las que se puede desheredar a un hijo

  1. Que los hijos o descendientes hubieran sido condenados en juicio por haber atentado contra la vida del testador, del cónyuge de este, sus descendientes o sus ascendientes.
  2. Que hubieran acusado al testador de la comisión de un delito “grave” y que dicha acusación hubiese sido declarada calumniosa.
  3. Los hijos o descendientes mayores de edad que, siendo conocedores de la muerte violenta del testador, no la hubieren denunciado a las autoridades competentes en el plazo de un mes.
  4. Los que, mediante amenazas, engaño o violencia, hubiesen obligado al testador a hacer testamento o modificarlo.
  5. Los que, por los mismos medios anteriores, impidiesen a otro hacer testamento o revocar el que hubiese hecho.
  6. Haber negado, sin motivo, los alimentos al padre o ascendiente que le pretende desheredar.
  7. Haber maltratado de obra o injuriado gravemente al testador.

Esta ultima causa de desheredación ha originado mucha litigiosidad en los últimos años, llevando al Tribunal Supremo español a pronunciarse sobre dicha cuestión. En sus últimas sentencias se ha pronunciado sobre el maltrato psicológico como causa de desheredación, estableciendo una interpretación más flexible conforme a la realidad social, cultural y valores del momento en que se produce dicho maltrato.

 

Requisitos que deben de cumplirse para que la desheredación sea válida

Como hemos dicho anteriormente, para que la desheredación sea efectiva, no basta simplemente con que concurra alguna de las causas anteriormente señaladas, sino que han de cumplirse una serie de requisitos formales. Estos son:

  • La desheredación ha de hacerse en testamento.
  • Identificar de forma expresa al heredero al que se pretende desheredar.
  • Indicar la causa en que se funda la desheredación.

Si no se cumpliese alguno de los anteriores requisitos, el testamento podría ser declarado nulo y dejado sin efecto. En este caso deberán distribuirse de nuevo los bienes y deudas de la herencia entre todos los herederos forzosos de modo que se respete la legítima de todos ellos.

Dada la complejidad y casuística existente en torno a esta cuestión, es importante que contacte con abogados especializados en la materia para asesorarse correctamente y, en su caso, emprender las acciones legales correspondientes.